Bleachers – Take The Sadness Out Of Saturday Night [ALBUM REVIEW]

⑥ ★★★★★☆☆☆☆

En la última década Jack Antonoff se despegó de su paso como ex miembro de FUN. y se cementó como uno de los productores más prolíferos, aclamados y exitosos de la popósfera. Discos compuestos y producidos con Taylor Swift, Lorde y Lana del Rey ganaron premios, coronaron charts y se convirtieron en piezas de culto para fans y el público en general.

Todo ese brillo dejó en las sombras a Bleachers, su proyecto musical solista, que tras logar un gran recibimiento con Strange Desire quedó relegado a un segundo plano, lo cuál no fue del todo malo al permitirle una mayor libertad para apuntar a sonidos más grandes y temas más personales y reflexivos con Gone Now (2017) y en su nuevo disco, Take the Sadness Out of Saturday Night.

En Take the Sadness… los estribillos, grandes y explosivos, no llegan a los extremos de Don’t Take The Money, pero tampoco muestran la delicadeza y minimalismo de sus producciones más recientes. En cambio, el disco es básicamente la materialización de Antonoff explotando a full sus fantasías Springsteeneanas, incluyendo una colaboración con el mismísimo Bruce Springsteen en el Chinatown (probablemente el momento más alejado del indie pop efervescente), y ecos en Don’t Go Dark y Thunder Road, pero si bien la orquestación esta en punto, la pluma falla y las letras no están al nivel poético que la urgencia de las canciones requieren.

Mucho más exitosas son Secret Life con su groove somnoliento que evoca a su trabajo en el último CD de Clairo pero con toques de shoegaze que le quedan pintados o Stop Making This Hurt, un single obvio e inequívocamente Bleachers, pero quizás sea 45 y su mezcla perfecta de un estribillo de estadios con una guitarra solitaria, mucho espíritu y melancolía la obra que captura toda la intención del disco, y deja al descubierto una promesa que no fue.