Billile Eilish – Happier Than Ever [ALBUM REVIEW]

⑧ ★★★★★★★★☆☆

Hay una presión inherente a los segundos discos, sobre todo cuando vienen con el deber de bancarse el fantasma de un debut masivo. Getting Older da cuenta de esto inmediatamente al abrir Happier Than Ever, el segundo disco de Billie Eilish, enumerando todas y cada una de las contradicciones, miedos y deseos en la mente de una mujer que se asienta a la vez como artista y como adulta.

Con la calma que la caracteriza, Eilish monologa sobre la femineidad, el deber ser y la importancia de la individualidad, ya sea literalmente en Not My Responsibility “If I wear what is comfortable, I am not a woman/ If I shed the layers, I’m a slut/ Though you’ve never seen my body, you still judge it/ And judge me for it” o con singles como Your Power o My Future.

Sonicamente, no todo distorsión y beats pulsantes, y salvo en cortes especificos como Oxytocin, una explosión de furia que bien podria scorear una pelicula de Martix, Eilish y FINNEAS (su hermano y productor) se inclinan por guitarras y acústicos, un giro ya marcado por Your Power pero que va más allá del pseudo-country y logra momentos brillantes como Billie’s Bossa Nova un verdadero stand out con su leve meneo y toques casi latinos.

Al igual que When We All Fall Asleep, Where Do We Go?, Happier Than Ever es un disco super cohesivo, pero en este caso no es tanto una fortaleza sino que lo vuelve levemente redundante, sobretodo en un disco tan largo donde todos los temas se encadenan y encastran al punto que los límites se borran y las canciones no se distinguen una a la otra.

Por suerte momentos magníficos como Oxytocin, Billi’s Bossa Nova o (me pongo de pie) GOLDWING nos mantienen siempre atentos, y no sólo nos dejan con ganas de más sino con la certeza de que hay más y mejores cosas por venir.