Japanese Breakfast – Jubilee [ALBUM REVIEW]

⑨ ★★★★★★★★★☆

Hace cuatro años que Michelle Zauner y su proyecto Japanese Breakfast desaparecieron del radar. La cantante, que saco dos albumes en años consecutivos inspirados mayormente en la muerte de su madre y el proceso para sobrellevarla, fue golpeada nuevamente por el fallecimiento de su hermana y el fantasma genético de su propia finitud. Toda esa reflexión quedó pasmada en Crying In H Mart, su primer libro ya convertido en bestseller, y en Jubilee, su tercer álbum de estudio.

Listo desde hace un tiempo, Zauner confirmaria que la decisión de postergarlo venía de la necesidad de que se lanzara en un tiempo más alegre, en consonancia con el disco en sí, que originado en la muerte, elige celebrar la vida.

Famosa por sus dabs en indie-rock, shoegaze y pop, los sonidos abarcados son muchos pero marcan ese tono de festejo desde el inicio: Paprika está llena de un jubilo infantil y una adrenalina que va increyendo, hasta explotar en una batalla de saxos y syntes que te obligan a bailar, Be Sweet tiene un bajo groovy y un beat ochentoso que juegan en primera, y el rasguido veraniego de Kokomo, IN te hace querer ir a la playa inmediatamente.

Todos esos sonidos brillantes enmarcan una narrativa consistente y cinemática que va mucho más profundo de lo que la instrumentación sugeriría, ya sea la critica a la búsqueda de la inmortalidad mediante la generación de fortuna en Savage Good Boy (tocando también los roles de género), o la reflexión central de Posing In Bondage: “el mundo se divide entre los que sintieron dolor y los que van a sentirlo”, una advertencia de que en algún momento va a llegar lo malo, así que hay que exprimir a lo máximo lo bueno.