Justin Bieber – Justice [ALBUM REVIEW]

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El año pasado Justin Bieber lanzó Changes, un disco con el que buscaba presentar a su yo adulto frente al público que lo vio crecer, pero su versión de la madurez era un mix de lugares comunes, metáforas fallidas y cringe constante, y a juzgar por su quinto álbum de estudio poco parece haber aprendido en estos 12 meses. En 16 nuevos temas Bieber canta, otra vez , sobre las mieles de su matrimonio y también otra vez, intenta tanto ser woke que se nota lo forzado.

Cuando habla con de amor, su versión es insípida, con comparaciones obvias que ya escuchamos mil veces (es algo por lo que estás dispuesto a morir, como una droga, sagrado) sobre beats de R&B y pop Top 40 que tampoco traen nada nuevo a la mesa, pero cuando quiere ser político es todavía peor, sobretodo en 2 Much y su sample de Martin Luther King que corta a Bieber cantando sobre el sexo conyugal. 2 Much abre un primer tercio del disco, el más urbano, con colaboraciones con Khalid, Chance The Rapper y The Kid Laroi, todas completamente intercambiables y que da lo mismo quién es el artista principal y quien el invitado.

Un segundo sample de MLK marca el próximo tercio – La tripleta de Die For You, Hold On y Somebody reciclan el pop ochentoso que The Weeknd y Dua Lipa hicieron mucho mejor en 2020, aunque los sintes a lo Bette Davis Eyes de Hold On causan un buen efecto mandela, como Take On Me y Blinding Lights.

Recién después de 11 temas llega algo interesante con Peaches, en colaboración con Daniel Caesar y Giveon. Despreocupada, fresca, fácil de escuchar, trae la energía de Purpose, y cuando parece que Love You Different la va a mantener, el resto del tramo final del álbum decepciona, en especial cuando cierra con Lonely, una de esas baladas de “soy famoso pero estoy triste porque nadie me conoce”. La realidad es que todos conocemos a Justin Bieber: Alguien lo suficientemente denso como para ponerle Justice a un disco cuando probablemente sea el epítome del hombre blanco mediocre.