Taylor Swift – evermore [ALBUM REVIEW]

⑨ ★★★★★★★★★✰

En Julio de este año Taylor Swift lanzó folklore con 18 horas de anticipación. El disco fue un éxito rotundo y no solo se convirtió en el más vendido del año sino que fue aclamado por la crítica, recibiendo una nominación a Album Of The Year en los Premios Grammy 2021 (de ganarlo, Swift tendría tres de estos en su haber, algo que solo lograron Frank Sinatra y Stevie Wonder). Ahora, 7 meses después, la artista vuelve a sorprender con evermore, también lanzado de improvisto.

El primer single y de tema apertura del disco, willow, retoma la historia de cardigan con un beat mucho más movido y un riff celta que va tomando fuerza sólo para parar en seco al momento del refran principal, y hace evidente que evermore se introduce aún más en la onda cottagecore/indiepop de folklore pero enriqueciéndolo con nuevos sonidos y revisitando otros.

Gold Rush, producido por Jack Antonoff, trae de nuevo el pop brillante y la orquestación de los mejores momentos de 1989, long story short suena a RED en 2020 y no body, no crime (a dueto con HAIM) y cowboy like me (con vocales de Marcus Mumford) recuerdan a sus inicios en la música country. Más hacia el final BJ Barton (Charlie XCX, Banks) se suma en closure con una cacofonía de sintetizadores que dan paso a una nueva colaboración con Bon Iver, evermore, con su falsetto volando alto.

Las letras siguen siendo el punto fuerte de Taylor Swift, y este cambio de género le viene como anillo al dedo para dejar que su pluma fluya. Pocas canción este año golpean tan fuerte como Tolerate It (que ocupa el mítico puesto número 5 en el tracklist) sobre actos de amor que no son valorados de la misma forma por las dos partes o Happiness, un baladón reflexivo sobre el fin de una relación y la muerte a la vez que apenas fue terminada la semana pasada. En este sentido Ivy es uno de los momentós álgidos del disco: tan adyacente al bluegrass como su estatus de estrella pop se lo permite y sobre una linea de banjo cortesia de Justin Vernon, Swift compara el crecimiento de la hiedra sobre los muros y la codependencia de ambos con la génesis del amor.

Por todo esto es probable que folklore y evermore sean, eventualmente, considerados su obra maestra de un vasto catálogo, pero lo cierto es que este tipo de composiciones no dejan de estar presentes en todo su trabajo anterior y por eso tiene que verse como la culminación de un largo camino artístico y no como un rapto de brillantez.