The Killers – Imploding the Mirage [ALBUM REVIEW]

⑧ ★★★★★★★★✰✰

The Killers es de esas bandas de las que casi todo el mundo se sabe un tema aunque no se de cuenta. A lo largo de 15 años y 5 discos, la banda desarrolló una suerte de omnipresencia mediática: sus canciones suenan en la radio, musicalizan series y películas, sus álbumes se venden más por años (Hot Fuss nunca dejó los charts ingleses desde su lanzamiento en 2004), y ellos encabezan festivales y giras alrededor del mundo.

En esa misma clave llega Exploding The Mirage, una colección de 10 temones explosivos construidos para ser cantados por multitudes alrededor del mundo, especialmente en el Caution, su segundo single, que con su beat atrapante y su estribillo absolutamente inescapable es casi un viaje de regreso a Sam’s Town

El bump de adrenalina que arranca en My Own Soul’s Worning sigue a todo trapo por de principio a fin, y no es hasta la intro del tema homónimo que uno se da cuenta de que hubiese estado bueno haber tenido un momento para descansar, algo que siempre fue un punto débil de la banda pero que parecían haber superado en Battle Born y Wonder Wonder, pero hay que reconocer que, con años de experiencia bajo el brazo, Brandon Flowers ya no se deja ahogar y siempre suena al mando.

El paso de los años se nota también en las letras, cada vez más a tono con esa atmósfera nostálgica que tanto los caracteriza y tocando nuevos temas como en When the Dreams Run Dry y Running Towards a Place, donde la banda reflexiona sobre la finitud de la vida y la angustia de no saber cuánto tiempo nos queda, algo probablemente estaba muy lejos de la mente de los jóvenes que sólo buscaban escapar de Las Vegas. Tal vez el único problema en este aspecto es que el CD tiene muchos colaboradores, lo que hace que cada canción tenga su propia personalidad y aunque ninguna suena fuera de lugar tampoco tienen un hilo conductor como si lo tenían álbumes anteriores, pero con más aciertos que errores, Exploding the Mirage muestra a una banda refinó casi a la perfección su marca de pop-rock de estadio y lírica de la vieja americana y ya no tiene mucho más que demostrar.